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Alfonso Prat Gay, ex Ministro de Hacienda y Presidente del BCRA, estuvo en el cierre de AV2040.

Argentina Visión 2040 marcó un rumbo político-económico, tecnológico y de “management” empresario para analizar.

 

El simposio “Argentina Visión 2040”, nuevamente, marcó un rumbo político-económico, tecnológico y de “management” empresario para analizar.

Bajo estos tres verticales temáticos y como parte de un encuentro presencial que extendió a lo largo de la toda la mañana en la Ciudad de Buenos Aires, con 800 personas conectadas por streaming, diferentes oradores dejaron datos claros y evidencias contundentes sobre aspectos clave de la anticipación estratégica para potenciar a la Argentina.

De atrás hacia adelante en las conferencias, el cierre estuvo a cargo del economista Alfonso Prat Gay. El economista, expresidente del Banco Central y también exlegislador, graficó que “hay cuatro Argentinas: una ‘moderna’, dentro de la que se encuentra el sector agropecuario y la agroindustria, que representa el 15% del PBI (producto bruto interno); también hay otra que ‘representa el 45% del PBI que es el país ‘rezagado/postergado”; también está la ‘Argentina de los recursos naturales’ y la que más nos duele, el ‘país excluido’ que es el 40% de la población, que es la que apunta Bisblick con la posibilidad de educar jóvenes, donde el Estado falló”.

Además de este contexto interno, Argentina está bajo una mundial “agenda TINA” -turbulente, incierta, novel y ambigua-, dijo Néstor Sibaja, integrante de la compañía “Business and Organizational Transformation”, que tiene dos vectores hasta el año 2040: el cambio climático y el aumento poblacional esperado de 10.000 millones de personas. En este sentido, aclaró, hay que orientarse hacia la “co-creación”.

Con idea complementaria, Ignacio Peña, CEO de ”Surfing Tsunamis”, se refirió al ecosistema tecnológico y destacó la importancia de a crear “puentes tecnológicos para cambiar las industrias ante la revolución tecnológica más importante de la historia”.

Asimismo, el directivo de “The Context Network”, José Gobbée, mencionó que los principios del agro, que deben integrarse, son la “seguridad alimentaria, la consciencia ambiental, la sustentabilidad y la transparencia para ofrecer alimentos, y entender, a la cultura Chindia -China + India- que representan a 3.500 millones de consumidores”.

Actualmente, dice Bernardo Piazzardi, director ejecutivo del Centro de Agronegocios de la Universidad Austral, “se confirma los aspectos super positivos que tiene el tomador de decisiones agro que son juventud, sabe administrar riesgos, trabaja en red, quiere crecer y, ahora, se confirma el cambio en el modelo de negocios -más capital intensivo en campo propio con proteina animal y agregado de valor-. También se agrega en la importancia creciente que el productor confiere a los datos, por ende se genera un desafío para los proveedores de insumos, es decir, el sector está dispuestos a adoptar plataformas digitales que impliquen el uso de datos”, sostiene el consultor sobre los datos preliminares de un estudio que la Universidad presentará en noviembre.

Asimismo, Piazzardi reconoció que, “sea el Gobierno que sea, el precio del Mercado de Chicago que sea o el año Niña/Nino, siempre el productor está dispuesto a crecer. Esa es la gran diferencia con respecto a otros agentes de la economía. Los diferentes factores, en definitiva, marcan el ritmo de crecimiento sobre el cual está dispuesto a avanzar. Actualmente, con un brecha en el tipo de cambio significativa, así y todo, el productor te dice que quiere seguir creciendo de acá a cinco años”, admite el analista, a lo que añade que, “por más condiciones adversas que existan y por más que se queje, termina diciendo que va a invertir más”.

 

Nota de INFOCAMPO: https://www.infocampo.com.ar/argentina-vision-2040-en-que-se-basa-la-anticipacion-estrategica/

La visión de tres expertos sobre lo que viene para la Argentina

José Gobbée, Ignacio Peña y Néstor Sibaja hablaron sobre la adopción de tecnologías en el sector agropecuario, motivada por la demanda de información y de trazabilidad.

 

La adopción de tecnologías en el sector agropecuario, motivada por la demanda de información y de trazabilidad que exige la población, se convirtió en uno de los ejes centrales en el seminario Argentina Visión 2040, realizado ayer. Sin embargo, también surgió el debate sobre cómo la Argentina se está quedando atrás en temas centrales de la industria.

De acuerdo con Ignacio Peña, fundador y CEO de Surfing Tsunamis, la Argentina tiene que “crear puentes, tecnologías que van a cambiar las industrias”.

“La Argentina se aferra a Vaca Muerta, un proyecto que no tiene ninguna chance de éxito. Deberíamos estar exportando 15 mil millones de dólares al año por Vaca Muerta y, en vez de esto, estamos importando en valores que están destruyendo la moneda, nuestra reserva. Es un fracaso absoluto, es un ejemplo de abrazarse al pasado”, puntualizó en el marco del evento organizado por el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, Adblick Agro y Argensun, que se desarrolló en la sede del Gobierno porteño.
El experto agregó que todavía es posible tener un futuro de abundancia con la revolución en bioregeneración. “Esta revolución tecnológica es la más poderosa de toda la historia. Y vemos el impacto de dónde viene, los saltos de mejora en la calidad de vida. Estas tecnologías ofrecen un salto como nunca se ha visto, lo vemos en el transporte, con vehículos autónomos. La Argentina se está quedando atrás. En los próximos 18 meses vamos a ver un despliegue en masa de vehículos autónomos en el mundo, y nosotros nos seguimos abrazados al pasado”, afirmó y comparó al país con el resto del mundo que está lanzando cohetes al espacio para proveer de internet a la población y a los campos: “Y nosotros estamos discutiendo cómo resolver la inflación, están surgiendo decenas de startups de fusión nuclear, pero nos abrazamos al gas y al petróleo”, describió.
“Hay que apostar a la innovación, abrazar los cambios. Podemos dar un salto cuántico en el futuro. Pero para ser una nación innovadora hay que apostar para poder construir las industrias del futuro. Necesitamos motores de crecimiento con posibilidades de crecimiento en energía. Los negocios del futuro van a impactar en el precio de la tierra y las exportaciones, por lo que hay que crear un futuro mejor”, puntualizó.
A su turno, Néstor Sibaja, de la firma Business and Organizational Transformation, añadió que es fundamental liderar desde un protagonismo sin complejidad, el trabajo y la diversidad. “Es decir, solo no puedo. Hay que tratar de ser más innovadores. Somos transformadores y hay que tener un protagonismo distintivo en el agro, jugar un poco y transformarlo con el futuro, abrazar agentes de información”, indicó. En ese sentido, sostuvo que existe la necesidad de armar agenda y abordar temas urgentes.
“Estamos ante una agenda turbulenta, incierta, novel, antigua. Se necesita mucha gente para amalgamarnos, una dinámica mensual, anual”, indicó y agregó que es necesario abrirse, adaptarse y tomar nuevos proyectos que vayan en torno a la cocreación. “Es hora de cambiar el rumbo y de cambiar nosotros”, manifestó.
En tanto, José Gobbée, principal at The Context Network, hizo hincapié en el desafío en cuanto a la demanda de alimentos para los próximos años, ya que hay 2000 millones de personas que están entrando a la clase media que van a las grandes ciudades y consumen proteína animal. Indicó también que hay 140 millones de chicos que pasan hambre actualmente y otros 700 millones de adultos en la misma situación.
“Ahora el foco está puesto en cómo hacer un modelo sustentable para traer con la tecnología la respuesta a todos estos problemas. El consumo en los próximos años va a estar en Chindia: China e India”, afirmó sobre los mercados donde habrá oportunidad para los alimentos.
«Desde los 70 y principios de los 80 entró la conciencia ambiental, nos empezamos a dar cuenta que consumimos el 70% del agua dulce y que el 20% de gases de efecto invernadero las emitimos nosotros. Esto no es para preocuparse, sino para ver la oportunidad. Un consumidor nuevo está midiendo no solo el commodity, sino que le demos toda la información, trazabilidad, porque quiere saber cómo se produce, dónde y cómo impacta al medio ambiente”, amplió y dijo que ahora la clave está en producir a bajos costos volúmenes con más calidad y variedad.
Además, señaló que se necesitará cubrir la demanda del consumidor con innovación, y a la tecnología se suma gran cantidad de nuevas inversiones que están ingresando al agro. “Los jugadores del sector que se están dando cuenta en los últimos años están siendo los ganadores en aplicación de tecnologías y en armar sus empresas a dónde están ingresando todas estas inversiones”, puntualizó.

 

Por Belkis Martínez – La Nación
Nota:https://www.lanacion.com.ar/economia/campo/de-vaca-muerta-a-los-alimentos-la-vision-de-tres-expertos-sobre-lo-que-viene-para-la-argentina-nid26082022/

Medio ambiente, nuevas tecnologías y foco en el consumidor: por dónde pasa el futuro del campo

En Argentina Visión 2040, referentes del sector destacaron la necesidad de trabajar apuntando a las nuevas demandas para la producción

“Aggiornarse a las nuevas tecnologías” y “adelantarse a las necesidades”. Estos fueron los conceptos preponderantes del Argentina Visión 2040 que se desarrolló este jueves en la sede del Gobierno de la ciudad Autónoma de Buenos Aires. Además, se habló de los ejes fundamentales que tienen que tener el sector productor, las agtech y empresas ligadas a las cadenas de alimentos para cuidar el medio ambiente. Fue organizado por el Centro de Agronegocios de la Universidad Austral, Argensun y Adblick Agro.

El primer panel estuvo compuesto por José Demicheli, socio, fundador y director general de Adblick Agro; Bernardo Piazzardi, director ejecutivo MAG Centro de Agronegocios de la Universidad Austral; Pablo Tamburo, CEO de Argensun; Belén Ochoa, directora ejecutiva BisBlick y Marcos Pereda, vicepresidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA).

“Debemos aplicar los conceptos y hay que pensar en qué más se puede hacer foco, desde cualquier empresa. Necesitamos claridad para entender las tendencias y al consumidor, y ser conscientes de que las transformaciones llegaron para quedarse”, dijo Tamburo en el momento de su participación. El empresario también hizo hincapié en la importancia de la calidad del producto, que muchas veces es algo que se da por hecho, y los riesgos que conlleva el negocio.

Por eso, indicó que hay que tener “los pies sobre la tierra sobre lo que se tiene” y “el potencial que tienen las personas en el agro”. “Hay que tener carácter, competencias con los pases tecnológicos que están muy avanzados, desarrollar alianzas, identificar aquellos errores, las fortalezas y saber dónde está y a dónde se quiere ir”, añadió.

Por su parte, Belén Ochoa se refirió a las oportunidades educativas que se tienen que acercar para crear talentos y cómo estas son fundamentales para el desarrollo de los profesionales del futuro.

En tanto, Pereda explicó que la Sociedad Rural Argentina (SRA) está en un proceso de transformación que va de acuerdo a las necesidades de la población. “Vamos a ver a futuro en cuanto a las adopciones de las tecnologías, modelos y formas de producir. Hoy tenemos temas que antes no las veíamos. Ahí también está lo social, la robótica y cómo lo mano de obra es sustituida por la tecnología”, aventuró.

En ese sentido, señaló que el eje principal del sector agropecuario y desde la entidad ruralista está atado al medioambiente. “El medio ambiente ha pasado a ser el eje principal, es decir, la sostenibilidad, lo social, lo económico, que va en tono con la protección ambiental. Sabemos que no lo podemos resolver inmediatamente, pero entendemos que podemos hacerlo. Tenemos que pensar en estos ejes y dejarle un mejor plante a nuestros hijos”, sintetizó.

“Los empresarios y emprendedores estamos preparados. Queremos cambiar y anticipar el futuro. Sin embargo, desde que empezamos con este evento hace 10 años, lo que vemos es más pobreza, empresas más pobres. Algo no estamos haciendo bien. Como cluster del agro, de alguna manera, nos olvidamos de actuar en el contexto. Somos el motor de desarrollo del país. A veces nos olvidamos de comunicarlo, de contarlo, de actuar sobre el contexto”, afirmó Demicheli.

 

Por Belkis Martínez – La Nación 
Nota:  https://www.lanacion.com.ar/economia/campo/medio-ambiente-nuevas-tecnologias-y-foco-en-el-consumidor-por-donde-pasa-el-futuro-del-campo-nid25082022/

”En un contexto competitivo se imponen las alianzas estratégicas”

«Compartir conocimiento, gestionar el talento y trazar objetivos comunes son factores clave para crecer en los próximos años» José Demicheli 

Argentina es un país productor, de ello no caben dudas. La balanza comercial de nuestro país se sostiene en función de las exportaciones. A un lado y al otro de la famosa grieta se utilizan los factores de producción para asociarlos a ideologías y dogmas que justifican o no las distintas aristas de la crisis económica.

Si bien todos somos actores de la micro y de la macro, muchos empresarios preferimos, sobre todo en tiempos difíciles, apuntar los cañones y poner foco en aquellas variables sobre las que podemos incidir y limitarnos a estar informados respecto de los factores exógenos a nuestros negocios. Es entonces cuando los partícipes de la cadena de valor agroindustrial nos preguntamos qué podemos hacer HOY para estar preparados para el futuro, desde la perspectiva de nuestros modelos de negocios.

El modelo agro industrial argentino es innovador, incorpora tecnología de punta, está absolutamente profesionalizado y es eficiente y sin perjuicio de los embates políticos y la economía local, obtiene resultados. Los líderes de los distintos actores de la cadena de valor nos preguntamos permanentemente qué elementos de nuestro modelo de negocios se encuentran interpelados: ¿tenemos suficientes sistemas inversión, financiación y fondeo en el agro argentino?, es el mercado de capitales el que podría motorizar y realmente democratizar el llamado “campo” en reemplazo de la discusión ideológica sobre la propiedad de la tierra? ¿Es posible democratizar el agro?, es necesario está claro, pero: ¿se puede a través de las instituciones generar mecanismos modernos para ello?, ¿qué necesitamos del Estado para propulsar el crecimiento?

Particularmente estoy convencido que debemos ser innovadores también en nuestra forma de financiarnos, aun difiriendo de los modelos tradicionales y acudiendo colaborativa y constructivamente a otros actores económicos, como los financieros e incluso los ahorristas menores o personas de a pie. Lo propio incluye necesariamente un desafío de magnitud ya que debemos validar el negocio y dar explicaciones ante actores respecto de los cuales antes no reportábamos, que en definitiva validarán nuestras decisiones como empresarios y continuarán invirtiendo o no, aprobado nuestra gestión como productores a través de sus decisiones de inversión.

Estamos llamados a entender que debemos participar de la tarea de acercar el campo al inversor no relacionado con el sector y a la sociedad toda a través de vehículos formales y transparentes, fideicomisos, Fondos Cerrados de Inversión, etc. Debemos exigir al Estado la creación y gestión de dichos marcos y estructuras de inversión para poder democratizar el agro desde nuestros modelos de negocio y hacer conocer y entender nuestra actividad y los procesos y momentos clave de nuestros procesos productivos. Esta también es la forma de gestionar unidad, apoyo y reconocimiento social. En este punto, la estrategia de gestión colaborativa y de comunicación son desafiadas en términos de sus viejos paradigmas, que incluye que en el empresariado nos preguntemos si debemos renovar los sistemas de management, liderazgo y gobierno corporativo.

Desafiarnos como productores ha sido siempre el elemento disruptor que nos permite evolucionar, es momento de apartarnos de las discusiones electorales y pensar hacia adentro en nuestros modelos de negocio, entender que la trazabilidad y la transparencia deben convertirse en estándares y llegar a los consumidores, las acciones y formas de operar de las empresas del agro deben proponerse objetivos de impacto económico, social y ambiental. Debemos ocuparnos y enfocarnos en gestionar y sobre todo retener el talento que tenemos dentro de nuestras fronteras e integrar conocimiento porque el conocimiento hoy es un activo de especial relevancia para la buena producción agroindustrial, que cobra protagonismo respecto de la clásica discusión sobre la propiedad de los activos. No hay otro camino que el desarrollo de alianzas estratégicas, de compartir abiertamente conocimiento y participar constructivamente del todo, consensuando objetivos comunes para poder, en conjunto, desarrollar el mejor servicio de abastecimiento alimentario; maximizando las fortalezas y aprovechando la experiencia (que es profunda en Argentina) de cada aliando en su materia. Será clave detectar riesgos en el modelo de negocio y su posibilidad de cobertura y aunar criterios y fuerzas de acción, para enfrentar un mundo que requerirá más y más de nosotros dentro del mercado de los alimentos, que no para y no parará de aumentar su volumen y sus demandas.

 

Jose Demicheli
Director ADBlick Agro