En un contexto de cambio en las estrategias financieras, crece el interés por activos productivos. Referentes del mercado destacan a la producción agropecuaria como un sector clave por su capacidad de generar retornos sostenidos y aprovechar las ventajas competitivas del país. La idea de que inició un “cambio sostenible en Argentina” siembra expectativas entre inversores.
Una nueva edición del Día del Inversor organizada por ADBlick —compañía dedicada al desarrollo y gestión de proyectos de inversión en el agro— reunió a importantes figuras vinculadas a las finanzas y el mercado de capitales bajo la pregunta: “¿Se abre una tendencia desde los negocios financieros hacia los de economía real?”.
Desde “real estate” hasta el apoyo a emprendimientos y empresas con mucho potencial, el cambio en la orientación de las inversiones en el país impulsa la búsqueda de iniciativas con impacto concreto en la producción de bienes y servicios. El desafío es encontrar los sectores de “punta” y las oportunidades concretas que se concentran en el agro, donde se expresan las ventajas comparativas más claras.
“En esta Argentina que se abre al mundo, la competitividad es obligatoria y parecen terminarse determinados negocios financieros o de carry trade”, evaluó el CEO y fundador de ADBlick, José Demicheli, quien moderó el encuentro del que participaron Juan Politi, vicepresidente de Allaria y presidente de Argenpymes SGR, Renato Falbo, presidente de Falbo Group y socio de ADBlick Granos, Lorenzo Preve, profesor de la Universidad de San Andrés y managing partner de Upside Risks, Mariano Mayer, fundador de Newtopia y Carlos Spina, socio en Argencons y presidente de la Asociación de Empresarios de la Vivienda (AEV)
Invertir en producción real
Así como sucede en el caso de los activos financieros convencionales, la búsqueda de retornos dentro de la producción es también muy diversa. Convencido de que una rama no reemplaza a la otra, el especialista Lorenzo Preve aseguró que “hay que tener un ojo en cada una” y valoró la tendencia observable entre los grandes fondos de inversión y el capital privado de apostar por la economía real.
En ese sentido, Preve explicó que “la elección del sector es muy importante, porque hay algunos con ventajas comparativas muy claras”, y afirmó que “el agro argentino es un muy buen ejemplo de ello”. Por eso no puede ser soslayado en carteras diversificadas, ya que, incluso en momentos difíciles, genera algún tipo de retorno.
Al respecto, Renato Falbo, socio de ADBlick Granos, aseguró que “aunque invertir a cielo abierto tiene riesgos, elegir el agro es siempre muy bueno, porque brinda muchas posibilidades”. Sobre todo en épocas como la actual, donde el principio rector es la búsqueda de eficiencia.
Del trading al agro
Uno de los casos destacados de esta creciente tendencia es el de Allaria, una firma originalmente dedicada al “trading” -es decir, la compra y venta activa de activos financieros- pero que hace ya algunos años reorientó su cartera hacia la economía real.
“Hace tiempo que vimos que liderar sólo el mercado financiero era poco y que Argentina tiene una buena oportunidad ante el mundo, porque tiene una amplia producción alimenticia y energética”, explicó el vicepresidente del grupo, Juan Politi.
Así fue como en 2019, crearon el primer fondo común de renta variable (“equity”) en el mercado de capitales específicamente junto a ADBlick y un año más tarde, oficializaron su desembarco en la economía real con Allaria Agro y la incursión de activos en real estate.
Politi sembró expectativas respecto al escenario actual, en el que considera se está llevando adelante “una reconversión de Argentina” de la mano de políticas de Estado. Eso abre la oportunidad para carteras de inversión que, de acuerdo con Politi, “deben trabajar con socios que sepan cómo moverse cuando el mercado cambia y buscar la rentabilidad a largo plazo, incluso con mayor protección que activos financieros”.
Las nuevas oportunidades de inversión
El panorama es también alentador para los fondos de capital de riesgo (o “venture capital”) que invierten en emprendimientos y proyectos tecnológicos de alto potencial. Es el objetivo que persigue Newtopia, una firma que reúne a importantes empresarios, figuras del deporte y ahorristas privados en pos de apoyar iniciativas que tengan un impacto concreto en la economía real.
“Nosotros invertimos en las etapas tempranas de los proyectos, cuando son un grupo de amigos, con una idea y un powerpoint. Son propuestas innovadoras y de alto crecimiento que necesitan de apoyo económico, por lo que la inversión es riesgosa, pero tiene un premio muy importante”, explicó el fundador de la firma, Mariano Mayer.
Por su parte, Renato Falbo destacó la importancia que también revisten los “fondos de búsqueda” (o “search funds”) en economía real. A diferencia de los de “venture capital” -que trabajan con proyectos emergentes- lo que hacen en su caso es invertir en PyMEs ya instaladas que necesitan de financiamiento para escalar.
Los “search funds” también operan dentro del universo del “private equity”, es decir, la inversión en empresas que no cotizan en bolsa, pero en su caso “buscan” -de allí su nombre- en firmas ya instaladas en distintas ramas de la industria, sobre todo en consumo masivo y energía. Suelen ir en búsqueda de inversiones menos volátiles y adquirir la participación mayoritaria de empresas que aún muestran potencial de mejora.
“Invertir en la economía real es muy interesante y permite realmente hacer una diferencia. Genera un efecto multiplicador de riqueza, felicidad y satisfacción, y eso es más lejano en la economía financiera”, evaluó Preve respecto a estas iniciativas.
“Real estate”, una rama aún con potencial
La inversión inmobiliaria también está entre las posibilidades concretas que ofrece la economía real. Sobre todo en lo que refiere al real estate, donde se aglutinan proyectos de desarrollo a gran escala, en muchos casos destinados a revalorizar zonas urbanas.
Aunque la construcción ha enfrentado un panorama poco favorable durante los últimos años, pues el costo se duplicó en dólares y se retrajo la obra pública, Carlos Spina socio de Argencons, señaló que se observan realidades distintas de forma intrasectorial y que, en el caso específico del real estate de alto valor, aún hay mucha demanda insatisfecha y que la posibilidad de crecimiento, en el mediano / largo plazo dependerá de la orientación que tenga el crédito.
El agro, pieza clave de carteras diversas
Desde el sector financiero observan con buenos ojos el panorama actual, en el que consideran que en Argentina se están gestando políticas de largo plazo y, como expresó Politi, “un cambio sostenible en el tiempo”.
En ese sentido, Demicheli ponderó la importancia de incluir al agro en la diversificación de carteras de inversión, junto a otros activos de finanzas o real estate, y celebró la confianza que rige en torno a la economía real y productiva.
“Desde ADBlick somos súper optimistas y tenemos la flexibilidad y el profesionalismo que requiere una compañía argentina. Buscamos ayudar al inversor a que se diversifique, con Fondos de Inversión de granos, ganadería y también en producción olivícola y que sepa que vamos a administrar bien su capital. Al final del camino eso significa dormir tranquilo”, concluyó el CEO de la firma.
Acerca de ADBlick
Fundada en 2007, ADBlick es una compañía líder en el desarrollo y la operación de agronegocios en Argentina. A través de una estructura profesional orientada a la integración de capital y talento, impulsa negocios de gran escala en Granos, Ganadería y Olivos. Actualmente, cuenta con tres fondos comunes de inversión cerrados y una red de más de 1.500 inversores. Su modelo de gestión combina eficiencia productiva y visión estratégica para generar valor sostenible en el largo plazo.
Para más información: www.adblickagro.com