Todas las entradas de: Hilario Bonizzoni

FLEXIBILIDAD Y CAPACIDAD DE ADAPTACION

Hoy es claro que como argentinos, ya estamos bastante acostumbrados a vivir en un contexto económico cambiante. Estamos en un escenario que nos sorprende día a día con nuevos desafíos y nos obliga a ser cada vez más metódicos en nuestras decisiones. Nos encontramos en un panorama donde a priori,  pareciera que las decisiones que valen son las más conservadoras y las que cuidan en detalle cada variable involucrada.

La situación compleja en la que estamos no es exclusiva a un sector particular, sino que abarca prácticamente todos los rubros y actividades productivas de nuestro país.

Si vamos puntualmente al Agro,  pensemos un poco en las economías regionales y en el negocio de las siembras de cultivos extensivos a escala. Es evidente que hace varios años, ambos vienen enfrentando una serie de dificultades tanto a nivel nacional como a nivel del sector externo:

  • Baja de precios internacionales / Apreciación del Dólar.
  • Aumento de los costos en USD (flete) / Mayor Inflación / Tipo de Cambio Atrasado (costos siguiendo la valuación del dólar paralelo pero ingresos atados al dólar oficial – retenciones).
  • Retenciones con el objetivo de transferir de la renta del agro a otros sectores.
  • Asfixia Tributaria / No Existencia del Ajuste en los Balances por Inflación.

Al mismo tiempo, hoy podemos agregar algunos componentes más:

  • Situación realmente innegable de cambio climático. Lo que aumenta la frecuencia de fenómenos meteorológicos del tipo extremo: Inundaciones, sequías
  • Dificultades de nuestros principales socios comerciales y locomotoras impulsoras de la economía mundial: Brasil (recesión + fuerte devaluación) y China (contexto de incertidumbre + bajas en la Bolsa de Shangai + devaluación + caídas de su demanda de commodities agrícolas)

Todas estas cuestiones contribuyen a una especie de “tormenta perfecta”; parece que la mejor alternativa es regresar a puerto sin pesca y dejar el barco amarrado hasta que aclare el panorama.

Como Líderes en la gestión de proyectos de inversión a escala en el rubro agropecuario; ¿Cómo hacemos desde ADBlick Agro para afrontar este duro contexto y salir adelante tomando las decisiones correctas? Sin dudas que ésta es una cuestión compleja que requiere de múltiples compromisos: Trabajo a destajo, esfuerzo, conocimiento del sector, evitar la toma de riesgos innecesarios, etc. Pero hay una cuestión evidente que es la clave para evitar caer en la tormenta o regresar al puerto: La Flexibilidad y Capacidad de Adaptación al Cambio. Esta es una característica que nos caracteriza a nosotros como empresa de siembras a escala. Creemos que esta cualidad nos permitirá quizás volver con algo de pesca a casa, pero sin dudas nos ayudará a evitar en la tormenta o volver con las manos vacías sin intentarlo.

Desde ADBlick Granos somos conscientes de que la Argentina es el cluster oleaginoso más productivo del mundo, contando con recursos naturales y condiciones agro-ecológicas realmente privilegiadas para la producción de cereales y oleaginosas. La población mundial crece a pasos agigantados y con ella la demanda de alimentos; y está claro que desde Argentina somos capaces de satisfacerla ya que estamos en el lugar indicado para producir alimentos. Como se mencionó previamente, continuar trabajando en este contexto no es algo fácil, sino que es fundamental no tomar riesgos innecesarios (hoy el margen se ha vuelto más vidrioso y es necesario redoblar los esfuerzos).

El factor climático tiene cada vez mayor preponderancia en el negocio; hoy en día no alcanza solamente con diversificar la cartera de cultivos y trabajar en múltiples zonas de influencia. Por tal motivo, desarrollamos una nueva unidad de negocios para integrarnos en la cadena de valor del agro, que es la comercialización de insumos. Frente al cambio climático, también intensificamos nuestro trabajo de ambientación en la política de arrendamientos para lograr desarrollar la agricultura de precisión. Esto consiste en un exhaustivo análisis de imágenes satelitales de cada campo, para determinar el potencial productivo de los distintos lotes y evaluar así la oferta de alquiler. Finalmente, en cuanto a la parte comercial, seguimos firmes en desligarnos al 100% del concepto de “empresa de siembra tradicional que cosecha y vende en el puerto” para evitar estar atados a expectativas de cambios en el panorama de los precios internacionales. Por nuestra forma de trabajar, por el volumen que manejamos, por nuestra seriedad y  por la excelencia productiva logramos lo que se conoce como Convenios Comerciales Estratégicos para la venta de Granos a través de los cuales fijamos un precio pautado y nos cubrimos de potenciales bajas.
Haciendo referencia a ADBlick Olivos, además de trabajar en una finca de escala óptima, diversificamos la comercialización en tres partes: Aceituna de Mesa, Aceituna Aceitera, Aceite de Oliva. Estamos en Rivadavia, Provincia de Mendoza; sin dudas la mejor zona olivícola de nuestro país. Hemos efectuado el manejo agronómico con el objeto de volver la finca apta para cosecha mecánica, cuestión que realmente nos otorga una gran diferenciación en el mercado en términos de ahorros en costos.

Sin dudas a pesar del contexto difícil que atraviesan las economías regionales,  la participación puede resultar una alternativa interesante con una visión a largo plazo para buscar una renta a perpetuidad (por el extenso período de vida del olivar), formar parte de un proyecto de escala de producción intensiva, con premios “Olivinus” en la calidad de nuestro aceite y la posibilidad de ser dueño de la tierra y contar así con reserva de valor.

En cuanto al negocio de ADBlick Ganadería, nos encontramos participando de lo que es la comprarán terneros recién destetados y su engorde vía feedlot para su posterior venta como novillos gordos. Apuntamos a proteger al inversor de una posible devaluación, dado que valor de la carne vacuna mostró a lo largo del tiempo una tendencia a copiar los movimientos del dólar oficial.

La Ganadería viene golpeada por la macro, nuestro país dudas sufrió en este último tiempo una caída en el stock ganadero y en las exportaciones mientras que en paralelo,  otros países productores crecieron notablemente en el sector capitalizando las oportunidades que el mundo nos presenta. Creemos que el sector ganadero argentino ya tocó piso.  Frente a una apertura de exportaciones, por nuestra poca capacidad de hoy para abastecer la demanda, el precio de la carne mostrará un alza.

Desde ADBlick Agro, somos optimistas en pensar en nuestra Argentina como un país líder en lo que es la producción de alimentos y la satisfacción de la demanda de los mismos de cara al futuro.

No existen muchas empresas en el país en condiciones para aprovechar este cambio, lo cual nos presenta una oportunidad única y una potencialidad aún mayor. Es el momento de capitalizar todo lo aprendido, todo lo creado como organización y por supuesto nuestro modelo de negocio único, lo cual sin duda es y será una ventaja competitiva, al momento de aprovechar un cambio de contexto. Como argentinos, también creemos en un mejor panorama en lo que es la apertura de exportaciones, ajuste del tipo de cambio por devaluación y liberación impositiva entre otros. Para poder capitalizar dicho momento y estar en la “cresta de la ola” es clave trabajar duro en estos tiempos, para cuando llegue el momento estar preparados para la oportunidad.

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La Revolución Verde II – El Uso de Poliploides

Hace algunas semanas, hemos hecho hincapié en un fenómeno conocido como La Revolución Verde. La definimos como un largo proceso, totalmente dinámico y de mejora continua, cuyo principal objetivo es el aumento de rendimiento de los cultivos a través de las modificaciones genéticas de los organismos. Se basa en una combinación de nuevas variedades y técnicas de Ingeniería Genética, acoplado al uso de nuevas tecnologías e insumos. Puntualmente, hemos hablado sobre la inducción de mutaciones (cambios en la secuencia de ADN) en el gen del trigo encargado de regular la altura de la planta. La inducción consistía en lograr un nuevo gen, que determine plantas de menor altura y obtener así, menor susceptibilidad al vuelco.

La cuestión es que la Revolución Verde, es un proceso totalmente continuo y dinámico. Existe un centenar de acciones posibles dentro de este fenómeno, con el objetivo de contribuir al mejoramiento genético vegetal. Hoy nos vamos a centrar en otro punto: El uso de poliploides para impulsar un aumento en la productividad.

Todos los seres vivos poseemos información genética, la cual es responsable de determinar las características morfológicas, fisiológicas y de comportamiento de un individuo. Tales características, son determinadas a través de la expresión de dicha información genética. La expresión consiste en la elaboración y acción de proteínas. Ahora bien, sabemos que la información genética no se encuentra libre, recorriendo todo un organismo como lo hace la sangre por ejemplo. En el caso de los organismos denominados eucariontes (plantas, animales, algunos hongos), se encuentra almacenada en el ADN, el cual se ubica dentro del núcleo de cada célula. A las secuencias de ADN que justamente poseen la información para la elaboración de una proteína, las denominaremos genes. De esta manera, son los genes los verdaderos protagonistas en determinar las características morfológicas, fisiológicas y de comportamiento de un individuo; a través de la elaboración de proteínas y su posterior accionar.

Un concepto clave a tener en cuenta es que el ADN (secuencias de moléculas donde están almacenados los genes) no se encuentra solo en el núcleo. El mismo, está asociado a un grupo de proteínas conocido bajo el nombre de histonas. El ADN + histonas, forman un gran complejo llamado cromatina. Dicha cromatina, tiene la capacidad de superenrrollarse para dar lugar a los cromosomas. Los cromosomas, son estructuras clave para la herencia de genes ya que son excelentes portadores de la información genética. De esta manera, cada cromosoma portará un determinado conjunto de genes.

Ahora bien, dijimos que cada célula, posee su ADN organizado en cromosomas en su núcleo. Cada especie, posee un determinado número de cromosomas como por ejemplo el ser humano: 46 cromosomas en total en cada célula. Pero tales 46 cromosomas no son diferentes entre sí. Lo que ocurre aquí es que en cada célula, existen homólogos (cromosomas iguales, que portan el mismo conjunto de genes). En el caso del ser humano, hablamos de un individuo diploide: Existen 2 juegos de 23 cromosomas en cada célula (llamémoslos juego A y juego B). El cromosoma 1 del juego A, será igual (portará los mismos genes) al cromosoma 1 del juego B; cuestión que se repite con el 2 y así sucesivamente. Ahora bien dentro de un mismo juego, los cromosomas son distintos entre ellos. En conclusión, cada cromosoma se encuentra dos veces en cada célula del individuo: Una copia dispuesta en un juego de 23, mientras que la otra copia está dispuesta en el otro juego de 23.

Mencionada esta cuestión, hablaremos entonces de otro tipo de organismos que en realidad son los que nos interesan en la mejora genética. Los poliploides, a diferencia de los diploides, poseen en cada célula más de 2 juegos de cromosomas. Esto es lo mismo que decir que en cada célula, cada cromosoma está presente más de 2 veces. Los poliploides pueden surgir naturalmente por fallas en la división celular o desequilibrios en la formación de gametas o bien, la obtención de los mismos puede ser inducida por el hombre. En este último caso, existe inducción artificial de la duplicación de cromosomas pre-existentes a través de la aplicación de lo que se conoce como colchicina.

La realidad es que obtener poliploides es una cuestión de interés, principalmente por la serie de ventajas que traen a la hora de realizar un manejo agronómico y al momento de analizar los rendimientos. Aquí resumiremos las más importantes, pero es claro que podemos pasar una tarde entera tomando mate conversando sobre todos los beneficios de este tipo de cultivos:

  • Células de mayor tamaño: Implican un aumento del tamaño de los órganos y mayores rendimientos. También esto va aparejado a una disminución de la relación superficie/volumen, lo que aumenta la tolerancia de las plantas al déficit de agua en el suelo.
  • Mayor crecimiento vegetativo: Lo cual es muy útil en cultivos donde los órganos de cosecha no es el grano, sino que es el tallo (alfalfa) o la raíz (batata).
  • Mayor tamaño del fruto.

Uno de los casos más emblemáticos de los poliploides, es el triticale. El mismo se obtuvo a través del cruzamiento de 2 especies distintas pero bastante relacionadas: El trigo pan con el centeno. Por definición, la descendencia obtenida la llamaremos híbrido interespecífico. Al igual que como sucede por ejemplo con la mula (obtenida a partir del caballo y el asno), el híbrido interespecífico es estéril. Para volverlo viable y aumentar su número de juegos cromosómicos, el ser humano duplicó sus cromosomas existentes mediante colchicina. El triticale permitió combinar la calidad panadera del trigo pan y la rusticidad del centeno; combinando entonces en un mismo individuo características diferenciales de cada progenitor.

Desde un punto de vista más bien ecológico, sabemos que con el paso del tiempo, el ambiente va imponiendo nuevos criterios de adaptación a los individuos presentes. La existencia de especies con números de juegos cromosómicos mayores a 2, aumenta las combinaciones genéticas posibles. En una población, la variación genética implica variación proteica, la cual conduce a la diversidad de individuos en características morfológicas, estructurales y de comportamiento. Esta última variación implicará en cierto modo “diversificar los tantos y evitar colocar todos los huevos en una misma canasta”, dado que habrá individuos que pueden responder mejor que otros a los cambios en el ambiente y esto sin dudas en clave para la conservación de la especie.

La población mundial crece día a día, sobre todo en los países en vías de desarrollo; y esto es algo que parece no tener freno. Esto es igual a más necesidades básicas que satisfacer.

Es claro que una mayor población implica una mayor demanda de alimentos, cuestión que implica un gran desafío para la raza humana, a la hora de administrar los recursos escasos de la manera más eficiente para satisfacerla. El uso de poliploides sin dudas es una gran alternativa para continuar nuestro camino de búsqueda en erradicar el hambre del mundo. Como dijimos los mismos permiten el aumento del rendimiento, mayor tolerancia a ciertos fenómenos climáticos extremos e incluso contribuir a la conservación de especies.

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ADBlick Granos: Ir más allá

Cómo seguramente todos venimos escuchando en la radio día a día, o incluso leyendo en los diarios, la economía de nuestro país nos tiene inmersos en un mundo de incertidumbre en el que nadie sabe a ciencia cierta qué sucederá. Sin dudas estamos en un contexto complejo donde se habla de recesión, caída del salario real, inflación, crisis económica, etc.

Desde el punto de vista del Agro, el negocio de siembras a escala hoy está golpeado. Algunas de las dificultades que enfrenta son la alta carga fiscal, el aumento de los costos en USD, las bajas en los precios de los commodities, una situación compleja de cambio climático (lo que aumenta la frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos: sequías e inundaciones) y la transferencia de su renta a otros sectores de la economía. Pero cuidado, no nos olvidemos que el sector agropecuario ha demostrado muchas veces capacidad de superación y vocación de vanguardia en nuestro país, y ha sido en muchas ocasiones el impulsor de la economía nacional.

Si hacemos una analogía con nuestro muy querido fútbol, el “primer tiempo” del año no lo hemos jugado muy bien y estamos arrancando la segunda mitad con un equipo desmotivado y el capitán, sin dudas sintió el pinchazo. Estamos en un partido complicado: A priori, pareciera ser que la única solución que nos queda es tirar la toalla, volver al vestuario y cerrar el boliche.

Desde ADBlick Granos, como empresa competitiva de siembras a escala somos conscientes del contexto que nos toca vivir. Sabemos que el agro sintió el pinchazo, pero esto no necesariamente implica que el capitán del equipo se haya lesionado. Frente a la situación de hoy, nos preguntamos entonces:

  • ¿Estamos en el negocio correcto?

  • Argentina ¿Verdaderamente cuenta con ventajas comparativas para dedicarse a la producción y comercialización de granos en la Pampa Húmeda?

  • ¿Somos eficientes como productores a escala?

Sin dudas, junto con Brasil, Argentina es el cluster oleaginoso más productivo del mundo, contando con recursos naturales y condiciones agro-ecológicas realmente privilegiadas para la producción de cereales y oleaginosas. La población mundial crece a pasos agigantados y con ella la demanda de alimentos; y está claro que desde Argentina somos capaces de satisfacerla ya que estamos en el lugar indicado para producir alimentos.

Desde ADBlick Granos seguimos creyendo el potencial que presenta este negocio y continuamos trabajando el músculo para la llegada de años mejores. De todas maneras, continuar trabajando en este contexto no es algo fácil, sino que es fundamental no tomar riesgos innecesarios (hoy el margen se ha vuelto más vidrioso y es necesario redoblar los esfuerzos). Para cumplir con nuestro objetivo, este año se plantearon una serie de cuestiones para encarar una Campaña del tipo “defensiva”:

  • Diversificación de estrategia: Sin dudas el factor climático fue fundamental en el resultado final de las últimas campañas, principalmente por el efecto de los excesos y déficits hídricos. Estamos mitigando al máximo posible el riesgo, a través de la diversificación del negocio no solo en la parte productiva en sí (8 cultivos distintos en múltiples zonas de la Pcia. de Buenos Aires), sino también en una nueva unidad de negocio para integrarnos en la cadena de valor del agro, que es la comercialización de insumos.
  • Política de Arrendamientos: Debido a la caída en el precio de la soja y por la firmeza en nuestra posición de ofertas más agresivas, venimos logrando bajas de hasta el 50% en comparación a la Campaña anterior. A lo largo de estos meses, enviamos a todos nuestros arrendadores una Carta de Sensibilidad, compartiendo nuestra visión sobre la situación de este año para lograr un trabajo en conjunto y un acuerdo entre partes. Al analizar el campo, se evalúan los rindes históricos, el suelo por imágenes satelitales, la distancia al punto de venta y la zona.

Más allá de las cuestiones mencionadas, hoy también nos estamos desligando al 100% del concepto de “empresa de siembra tradicional”: Este tipo de compañía mencionada se dedica básicamente a producir y vender producción en el puerto. Por nuestra forma de trabajar, por el volumen que manejamos, por nuestra seriedad y por la excelencia productiva logramos lo que se conoce como Contratos o Convenios Comerciales Estratégicos. Puntalmente en esta Campaña:

  • 1.000 has de Cebada Cervecera para Quilmes

  • 2.000 has de Trigo Candeal para Molinos

  • 10.000 has de Girasol Alto Oleico para DOW

Los Contratos logrados nos pagan un precio preferencial + premio por calidad, y no hay penalidades por la obtención de menor rinde al estipulado. En esta Campaña nuestro objetivo es aplicar al 100% esta metodología.

Te invitamos a participar de esta Campaña 2015-2016, en la cual buscamos entre 16.000 y 20.000 has de cultivo, para lo cual hoy ya tenemos cerradas 14.000. Seguimos trabajando en múltiples zonas de influencia de la Provincia de Buenos Aires, para diversificar al máximo el riesgo climático y hoy ya tenemos sembradas 3.000 has de cultivos de invierno.

Somos optimistas en pensar en nuestra Argentina como un país líder en lo que es la producción de alimentos y la satifacción de la demanda de los mismos de cara al futuro. De validarse la hipótesis: “Producir Granos en la Argentina ES negocio”, estamos en el momento de quedarnos y apostar a un cambio de tendencia. No existen muchas empresas en el país en condiciones para aprovechar ese cambio, lo cual nos presenta una oportunidad única y una potencialidad aún mayor. Es el momento de capitalizar todo lo aprendido, todo lo creado como organización y por supuesto nuestro modelo de negocio único, lo cual sin duda es y será una ventaja competitiva, al momento de aprovechar un cambio de contexto.

Si por el contrario, la hipótesis termina siendo “NO es negocio sembrar en la Pampa Húmeda Argentina”, entonces… nuestro país tiene un grave problema…

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El Fenómeno de la Revolución Verde: Un Puente al Crecimiento

Desde la segunda mitad del Siglo XX hasta los días de la actualidad, hemos sido testigos de una serie de hechos que cambiaron nuestro mundo. Pero sin dudas, hay un suceso que puede verse claramente. Toma fuerza día a día y es algo ya difícil de controlar: La población mundial crece día a día, sobre todo en los países en vías de desarrollo; y esto es algo que parece no tener freno.

Una mayor población implica más necesidades básicas que satisfacer: Comida, agua, refugio y espacio. Está claro que es un gran desafío para la raza humana, a la hora de administrar los recursos escasos de la manera más eficiente para satisfacerlas. Ahora bien, hoy nos vamos a centrar en la primera de éstas. Sin dudas, el aumento de la población implica una mayor demanda de alimentos. Cómo encarar ésta cuestión? Acaso es suficiente aumentar la superficie cultivable por desmonte y otras prácticas, alterando así múltiples ecosistemas en equilibrio? La respuesta es claramente no. Vamos a referirnos a un fenómeno que ha marcado un antes y un después en materia de producción de alimentos: La Revolución Verde – una ventana hacia la mejora en la productividad por hectárea sembrada.

En términos generales dicha Revolución consistió en un largo proceso, totalmente dinámico y de mejora continua, cuyo principal objetivo es el aumento del rendimiento de los cultivos. Se basa en una combinación de nuevas variedades y técnicas, acoplado al uso de nuevas tecnologías e insumos. Por supuesto que este fenómeno sigue existiendo hoy en día y sin dudas, todavía queda mucho por hacer.

A priori cuando vamos al campo y vemos por ejemplo trigo, vemos plantas altas y pensamos en “plantas altas = plantas que crecen en buenas condiciones = buenos rendimientos por hectárea”. Pero cuidado, estas plantas altas nos traen un costo a afrontar, siendo muy susceptibles al vuelco por el peso de su espiga y también dificultan la fertilización con nitrógeno. Fue Norman Borlaug quien a mediados del Siglo XX, descubrió que estos factores afectaban directamente a los rendimientos de trigo.

Luego de múltiples cruzamientos, Borlaug indujo una mutación (cambios en la secuencia de ADN) en el Gen del trigo encargado de regularla altura de la planta. A partir de este gen, en condiciones sin mutación, se produce una proteína llamada DELLA. Esta proteína es un factor represor del crecimiento. De todas maneras, si existe DELLA como inhibidora, entonces porqué el trigo era alto y tenía problemas de vuelco? La respuesta es por la existencia de una hormona conocida como Giberelina, la cual se une a DELLA y la inhibe. Por tal motivo, se pierde la represión del crecimiento y la planta termina siendo alta.

Ahora bien, al inducir la mutación, la situación es diferente. Al generar un cambio en el gen “productor de DELLA”, esta proteína resultante tendrá una estructura diferente lo que terminará alternado su función. DELLA no podrá ser captada por la Giberelina, y por ende no se afecta la inhibición del crecimiento de la planta. DELLA permanece reprimiendo a otros genes productores de enzimas de crecimiento, sin ser inhibida por no poder unirse a la Giberelina, y como consecuencia la altura de la planta es considerablemente más baja.

No hablamos de plantas de trigo enanas con esta mutación, sino que nos referimos a plantas de altura media. Los tallos más cortos, otorgan una mayor resistencia al vuelco y hallazgos recientes, demostraron menor probabilidad de ataque de patógenos e insectos. La fertilización con nitrógeno mejoró y se pudo optimizar el uso del riego en regiones donde la agricultura de secano no es posible por falta de lluvias.

La Revolución Verde marcó un antes y un después. Permitió obtener mayor rendimiento en la producción de grano, mayor índice de cosecha y como consecuencia, un aumento en la productividad por hectárea sembrada. El mundo, en cierto modo nos regala una oportunidad a nosotros los argentinos; como hablamos previamente, pues la población mundial crece a pasos agigantados y con ella la demanda de alimentos. Argentina cuenta con recursos naturales y condiciones agro-ecológicas realmente privilegiadas para la producción de cereales y granos.

Estamos en el momento oportuno y en el lugar indicado para producir alimentos. Es hora de que como productores de primera, capitalicemos los continuos avances logrados por la Revolución Verde a través de nuestras ventajas competitivas y nuestro “know-how” en producción, para continuar así nuestro camino hacia el crecimiento.

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El Girasol: Una alternativa frente a eventos de sequía

El Girasol es la segunda oleaginosa en importancia detrás de la soja y su aceite es el más consumido en el mercado interno. Una cuestión interesante es la variedad con alto contenido de ácido oleico, el cual es muy benéfico para la salud humana. En definitiva, también es un cultivo que realmente presenta múltiples ventajas a la hora de efectuar un manejo agronómico; podríamos pasar una tarde entera tomando mate y conversando sobre el Girasol.

Hoy nos vamos a centrar en uno de sus principales atractivos: El Girasol suele ser un cultivo destacado en años malos de Soja o Maíz; por su resistencia a los eventos de sequía y estrés hídrico en el suelo.

Para describir el estado hídrico de una planta y del suelo, la variable más completa es el potencial agua. Esta variable, nos indica cuán libre se encuentra el agua en un determinado lugar para moverse. Si el potencial agua es mayor, el agua tendrá mayor capacidad de movimiento. Uno de los componentes más importantes de esta variable, es el potencial osmótico. Básicamente, este factor está asociado a la presencia de sales (también conocidas como solutos) en el agua. Al entrar en contacto con estos solutos, el agua forma casquetes de hidratación, hecho que le quita libertad de movimiento. En conclusión, si aumenta la cantidad de solutos, el agua tiene menos libertad de movimiento lo que se traduce en un potencial osmótico menor, cuestión que implica un potencial agua menor.

Ahora vamos a detenernos en la absorción de agua del suelo, por parte de las raíces. Para que el agua ingrese a las células radiculares, está claro que debe atravesar la membrana celular (no nos olvidemos que todas las células están envueltas por una envoltura o membrana). Al flujo de agua a través de tal membrana, lo llamaremos difusión. Este es un mecanismo de flujo de agua, espontáneo (no requiere gasto de energía), desde un punto con mayor potencial agua hacia un punto con menor potencial agua. Es decir, desde un lugar donde el agua tiene mayor libertad de movimiento hacia otro, donde posee menor capacidad para moverse. La diferencia de potenciales agua, es justamente la fuerza que impulsa el flujo de agua espontáneo en una determinada dirección. De esta manera, si el potencial agua en el suelo es mayor al de las células de la raíz, el agua ingresará a la planta. En caso que sea al revés, sucederá lo contrario.

Vamos a analizar ahora qué es lo que sucede en un evento de sequía. La falta de agua en el suelo sin dudas implica un inconveniente: La concentración de solutos en el suelo será mayor (hay menor cantidad de agua – los solutos están más concentrados). Este aumento en la concentración, se traduce en un potencial osmótico del suelo más bajo (la poca agua que quede, tendrá muy baja capacidad de movimiento) y así el potencial agua del suelo, caerá a valores más bajos. De esta manera, el potencial agua de las células de la raíz será mayor al potencial agua del suelo y consecuentemente, el agua saldrá desde la raíz al suelo.

Algunas especies tienen la capacidad de responder a estos eventos de sequía, bajo un mecanismo activo (implica gasto de energía) conocido como ajuste osmótico. Una de las especies que puede justamente efectuar este mecanismo, es la que nos interesa: El Girasol. El mecanismo de ajuste osmótico se da cuando las células de la raíz, frente a la sequía, comienzan a producir ¨moléculas  osmóticas¨ (un ejemplo, azúcares) que actúan como lo solutos previamente mencionados. Estos solutos producidos van a generar una pérdida en la libertad de movimiento del agua dentro de la célula, cuestión que se traduce en una caída del potencial osmótico de la célula y luego, del potencial agua de la célula. De esta manera, se genera una diferencia de potenciales agua: El potencial agua de la raíz, ahora es menor al potencial agua que tiene el suelo. A pesar de que el suelo tenga poca agua y un potencial agua bajo, la raíz logró un potencial agua aún menor produciendo solutos, y así genera un ingreso de agua desde el suelo a pesar de la sequía.

Más allá de este punto interesante, el Girasol sin dudas implica muchas otras ventajas desde el punto comercial agronómico y también comercial. En ADBlick Granos, el Girasol hoy es el verdadero protagonista de nuestra cartera de cultivos con 12.000 hectáreas sembradas. Sin dudas, estamos realmente convencidos de su gran desempeño año a año en el negocio de escala de producción y comercialización de cereales y oleaginosas.

 

 

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